Nadie llega al final
El documento no tiene ritmo ni puntos de entrada, y quien lo abre lo hojea y lo cierra.
Documentos largos organizados para que se lean hasta el final, listos para imprenta o para consultar en pantalla.
La maquetación es el trabajo de organizar un documento largo para que quien lo abre sepa siempre dónde está y encuentre lo que busca. Se aplica a catálogos de producto, folletos de servicios, revistas, memorias e informes, manuales, libros y presentaciones comerciales, en papel o en archivo para leer en pantalla.
Es un servicio para quien tiene mucha información y necesita que se consulte, no solo que se envíe. Un catálogo de doscientas referencias, una lista de precios que cambia cada año o una memoria de actividades son documentos donde la diferencia entre estar bien o mal maquetados se mide en ventas y en tiempo perdido al teléfono explicando lo que ya estaba escrito.
Para piezas cortas y de campaña, el servicio es el diseño gráfico. Para catálogos que pasan a vivir en internet, mira la tienda online.
Los síntomas típicos de un documento mal maquetado.
El documento no tiene ritmo ni puntos de entrada, y quien lo abre lo hojea y lo cierra.
Falta un índice, falta separación por familias y falta un sistema de referencias coherente.
Cambiar precios o añadir productos obliga a rehacer el documento porque no se construyó con estilos y retícula.
El archivo para imprenta pesa mucho y no se lee en el móvil, y el de internet no sirve para imprimir.
Faltan sangrados, imágenes con resolución o perfiles de color, y la producción se queda parada.
Un documento largo se lee hasta el final o no se lee en absoluto.
En un documento largo, la estructura vale más que cualquier página suelta.
Vemos lo que hay: textos, tablas, fotografías, fichas técnicas. Identificamos lo que falta y lo que está por actualizar, porque eso condiciona el calendario más que el diseño.
Definimos capítulos, familias, índices y el orden en que aparece la información, pensando en cómo se va a consultar de verdad el documento: de principio a fin o para buscar algo concreto.
Construimos la retícula, la jerarquía tipográfica y las plantillas de página. Es este trabajo, invisible en el resultado final, el que permite maquetar rápido y actualizar sin rehacer.
Colocamos el contenido, tratamos las imágenes y entregamos pruebas para su revisión. Las correcciones se hacen por rondas, con control de versiones para que no se pierda ningún cambio.
Cerramos dos salidas del mismo documento: una para imprenta, con sangrados y perfiles de color, y otra ligera, con índice navegable, para enviar y consultar en pantalla.
El documento listo para producir y la estructura que permite reutilizarlo.
Cerrado, con sangrados, marcas de registro y perfiles de color acordados con el proveedor.
Ligero, con índice navegable y enlaces activos, para enviarlo por correo o publicarlo en la web.
Retícula y estilos construidos, para añadir páginas en el futuro sin partir de cero.
Recorte, corrección de color y la resolución adecuada para cada una de las salidas.
Los originales y las tipografías identificadas, para que cualquier equipo pueda continuar el trabajo.
Contacto con la imprenta y revisión de la prueba antes de la tirada.
Lo que nos preguntan antes de empezar un documento largo.
Dinos el número aproximado de páginas o de referencias, si hay contenido escrito y si va a imprenta. Con eso preparamos la propuesta.
Otros servicios de Diseño
Dinos cuándo te viene bien y te confirmamos la reunión. No es una reserva automática: siempre la confirma una persona, y puede ser en español o en inglés.