Cada soporte parece de una empresa distinta
Circulan tres versiones del logotipo, los colores cambian según quién haya hecho el trabajo y nadie sabe cuál es el original.
Del nombre al manual de marca, un sistema visual coherente que tu empresa puede usar en todas partes.
El branding es el trabajo de decidir qué es tu empresa a ojos de quien la ve y de traducirlo en un sistema que se pueda usar todos los días. No es solo el logotipo: es el nombre, los colores, la tipografía, el tono con el que se habla y las normas que mantienen todo eso coherente en un escaparate, en un camión, en un documento y en una publicación en redes sociales.
Tiene sentido en tres situaciones: cuando estás creando una empresa o un producto y no existe nada; cuando la empresa ha crecido o ha cambiado de público y la imagen se ha quedado atrás; y cuando hay demasiado material, hecho por personas distintas a lo largo de los años, y ya nadie sabe cuál es la versión buena del logotipo.
El naming, la creación del nombre, forma parte de este servicio. A partir de la marca definida vienen las piezas de diseño gráfico, la papelería corporativa y la web.
Las señales más habituales de que la marca necesita trabajo.
Circulan tres versiones del logotipo, los colores cambian según quién haya hecho el trabajo y nadie sabe cuál es el original.
Si se tapa el nombre, el material podría ser de cualquier empresa del sector.
Es difícil de decir, de escribir o de encontrar, o ya está ocupado donde importa.
Se pierde cuando es pequeño, no tiene versión para fondos oscuros y no hay archivos con calidad para imprenta.
La empresa ha evolucionado en servicios, en tamaño o en mercado y sigue comunicando lo que era hace diez años.
Una marca no es el logotipo. Es todo lo que se mantiene igual a su alrededor.
Una marca no se diseña a la primera. Se construye a base de decisiones, y cada una limita las siguientes.
Nos reunimos contigo para entender el negocio, los clientes y la competencia, y miramos el material que ya existe. Donde haya historia y reconocimiento, se conservan; no se tira lo que la gente ya asocia a la empresa.
Escribimos, en pocas páginas, lo que promete la marca, a quién, y con qué tono habla. Es este documento el que evita que el resto del proceso se convierta en una discusión sobre gustos.
Generamos y filtramos propuestas de nombre, comprobando la disponibilidad del dominio y del registro, y presentamos una selección corta con el razonamiento de cada una.
Diseñamos el logotipo y lo que lo acompaña: paleta, tipografía, retícula, tratamiento de la imagen y elementos gráficos de apoyo. Presentamos un camino principal argumentado y lo ajustamos contigo por rondas.
Te enseñamos la marca aplicada a soportes reales de tu negocio y entregamos el manual con las normas de uso, para que el siguiente proveedor no deshaga el trabajo.
Un conjunto de archivos y de normas que cualquier proveedor puede seguir.
Principal, reducida, horizontal y vertical, a color, a una tinta y para fondos oscuros.
Formatos vectoriales para imprenta y gran formato, y formatos de imagen para pantalla y redes sociales.
Con los códigos de color para pantalla y para imprenta y las fuentes indicadas, incluida una alternativa de uso corriente.
Normas de uso, distancias mínimas, usos incorrectos y ejemplos de aplicación.
Propuestas con la disponibilidad del dominio y la indicación de lo que falta registrar.
La marca aplicada a un conjunto de piezas acordado en la propuesta, para arrancar sin pausas.
Lo que nos preguntan antes de tocar una marca.
Dinos si es una marca nueva o una renovación, qué existe ya y dónde se va a aplicar. Recibirás una propuesta con fases, entregables e importe.
Otros servicios de Diseño
Dinos cuándo te viene bien y te confirmamos la reunión. No es una reserva automática: siempre la confirma una persona, y puede ser en español o en inglés.