Chatbots y atención al cliente
Asistentes que responden en la web, en WhatsApp y por correo con la información de la empresa, y que pasan la conversación a una persona cuando hace falta.
Atención al cliente, procesos y datos: dónde la inteligencia artificial quita trabajo repetitivo de encima de las personas, y dónde es mejor no usarla.
A una empresa solo le interesa la inteligencia artificial cuando sustituye trabajo que hoy se hace a mano y que a nadie le gusta hacer: responder veinte veces a la misma pregunta, copiar datos de un correo a una hoja de cálculo, buscar en un archivo el documento que responde a un cliente. Ese es el punto de partida de esta área: la tarea concreta, no la tecnología.
Los cuatro servicios siguen siempre la misma regla: solo se automatiza lo que ya se entiende. Un proceso confuso automatizado sigue siendo confuso, solo que más rápido. Por eso empezamos por mirar lo que hace el equipo, medimos dónde se pierde tiempo y solo después decidimos qué pasa a la máquina, qué se queda con las personas y qué es mejor dejar como está.
Esta área trabaja casi siempre pegada al desarrollo: un asistente de atención vive dentro de la web, una automatización necesita acceso a los sistemas de gestión, y las conexiones entre plataformas son las mismas que llevamos años haciendo. La diferencia es lo que pasa a decidirse solo por el camino.
Los encargos de esta área nos llegan casi siempre por uno de estos motivos:
Cada servicio tiene su propia página, con el proceso, los entregables y las preguntas frecuentes.
Asistentes que responden en la web, en WhatsApp y por correo con la información de la empresa, y que pasan la conversación a una persona cuando hace falta.
Tareas repetitivas convertidas en flujos automáticos: clasificación de solicitudes, lectura de documentos, registros que se rellenan solos y avisos al equipo adecuado.
Puesta en marcha del CRM, por norma Uper CRM, con los contactos entrando solos, clasificados y llegando al comercial adecuado sin que nadie copie nada.
Análisis de lo que merece la pena automatizar, normas de uso para el equipo y acompañamiento de la ejecución, con o sin nuestras manos de por medio.
No hace falta que sepas qué tecnología usar. Describe la tarea que se repite, quién la hace hoy y cuánto tiempo le lleva, y te decimos si compensa automatizarla, qué se queda fuera y cuánto cuesta. Si prefieres hablar antes, reserva una reunión o usa la página de contacto.
Las dudas que nos plantean antes de empezar un trabajo de esta área.
Asistentes que responden a las preguntas de siempre a partir de los contenidos de la empresa, y pasan la conversación a una persona cuando no saben.
Un diagnóstico honesto de lo que compensa automatizar, con prioridades, normas para el equipo y la ejecución después, si tiene sentido.
El CRM puesto en marcha y conectado con todo lo demás: contactos que entran solos, clasificados, con seguimiento y sin nada copiado a mano.
Tareas que se repiten todos los días convertidas en flujos automáticos, con registro de lo que ha pasado y aviso cuando algo falla.
Cuenta con nuestro equipo y déjate contagiar.
Dinos cuándo te viene bien y te confirmamos la reunión. No es una reserva automática: siempre la confirma una persona, y puede ser en español o en inglés.