Todas las reservas vienen de las plataformas
La ocupación es buena, pero el margen se va en comisiones y la relación con el huésped se queda al otro lado. No hay una lista de quien ya ha estado, ni forma de hacerle volver.
El turismo tiene un problema de comunicación que casi ningún otro sector tiene: la decisión la toma alguien que nunca ha estado allí, a cientos de kilómetros, comparando fotos. Todo lo bueno que tiene la casa (la luz de la mañana, el silencio, el paseo a pie hasta la playa) solo existe para quien reserva si se ve en una página. Y es una decisión de temporada: hay semanas del año en las que se juegan los ingresos de meses.
El otro problema es la comisión. Las plataformas de reserva traen huéspedes y se llevan un trozo de cada noche, y cuanto más depende de ellas el alojamiento, menos dueño es de su propio precio. Una web propia no sustituye a las plataformas: trabaja a su lado, para que quien ya te descubrió allí reserve contigo la segunda vez. Trabajamos las dos cosas: la marca y la web que hacen que alguien te elija, y el camino para que esa elección acabe en reserva directa.
Los encargos de este sector nos llegan casi siempre por uno de estos motivos.
La ocupación es buena, pero el margen se va en comisiones y la relación con el huésped se queda al otro lado. No hay una lista de quien ya ha estado, ni forma de hacerle volver.
Las imágenes se hacen con prisa, con la luz equivocada y con la cama sin hacer. En un sector en el que la foto es el producto, es la diferencia entre que te elijan y que te pasen de largo.
Quien reserva no conoce la zona. Sin la distancia a la playa, al centro y al aeropuerto, y sin lo que se puede hacer cerca, la página no responde a la pregunta que trajo la visita.
La mitad de quien busca no habla español, y la traducción automática del navegador estropea justo lo que se intentaba decir.
La comunicación se concentra en verano y se calla el resto del año. Cuando vuelve a hacer falta, tiene que empezar de cero.
El alcance cambia según se trate de un alojamiento, de una empresa de experiencias o de la promoción de un destino, pero estos son los trabajos más pedidos.
Presentación de la casa y de cada habitación o tipología, galería tratada, mapa con lo que hay alrededor, precios por temporada y el camino para reservar, ya sea por formulario o conectado al motor de reservas que ya usas.
La misma web en español e inglés, o en los idiomas de donde vienen tus huéspedes, con una dirección propia para cada versión para aparecer en las búsquedas hechas en ese idioma.
Nombre, logotipo, paleta y tipografía, más lo que el huésped encuentra al llegar: señalética, el libro de bienvenida, las llaves, el desayuno y lo que se lleva a casa.
Textos que explican la zona a quien no la conoce (rutas, playas, restaurantes, qué hacer cuando llueve), que es el contenido que trae visitas fuera de la época de reservas.
Anuncios y contenido diseñados según el calendario: la temporada alta se vende con antelación, y los meses vacíos se llenan con estancias más cortas y otro tipo de huésped.
Vinilos, señalética, mapas impresos y el material que se queda en la habitación. Es lo que hace que el huésped recuerde el nombre cuando llega el momento de volver.
Cada página explica el proceso, lo que recibes al final y las preguntas más frecuentes.
Way To Portugal y Aveiro+ son webs de promoción turística en Portugal: una de rutas por el país y otra de la propia ciudad de Aveiro. MARE CHALLENGE es la web de un evento que atrae a gente de fuera a la región. El resto está en el portfolio.
Lo que nos preguntan antes de empezar un proyecto en esta área.
Dinos qué tienes, en qué temporada se llena y de dónde vienen tus huéspedes. Recibirás una propuesta con alcance, fases e importe, ya sea para la web, para la marca o para las campañas.
Dinos cuándo te viene bien y te confirmamos la reunión. No es una reserva automática: siempre la confirma una persona, y puede ser en español o en inglés.